Fisioterapia Dermatofuncional
¿Qué es la fisioterapia dermatofuncional?
La Fisioterapia Dermatofuncional (FDF) es la rama de la fisioterapia que enfoca sus tratamientos en las diferentes estructuras del sistema tegumentario (piel y anejos), mediante el empleo de medios físicos, con el objetivo de prevenir el deterioro, identificar disfunciones, reducir síntomas y curar las alteraciones de este complejo tejido.
Destacamos que la mejora del aspecto externo de la piel es una de las consecuencias del tratamiento reparador de las diferentes patologías, pero el objetivo siempre será puramente terapéutico.
¿A quién va dirigida la fisioterapia dermatofuncional?
La Fisioterapia Dermatofuncional abarca todas las edades y estratos sociales que presenten disfunción, riesgo de presentarlo o que demanden el cuidado de la integridad de las capas de la piel y sus apéndices:
- Recién nacidos con ictericia, dermatitis o eritemas cutáneos que alteran su calidad de vida.
- Niños con quemaduras, fibrosis o injertos de piel, tras accidentes, amputaciones o cirugías.
- Adolescentes con rosácea, fotodaño solar o acné y las cicatrices que este puede provocar.
- Mujeres con paniculopatías, lipedemas, celulitis u otras alteraciones del tejido subcutáneo.
- Embarazadas o pacientes oncológicos con linfedemas o trastornos vasculares.
- Tercera edad ulceras por presión o heridas crónicas de difícil cicatrización.
Objetivos de la fisioterapia dermatofuncional
- Mejorar la integridad de las capas de la piel y su relación con los demás sistemas y aparatos.
- Prevenir infecciones, restaurar mecanismos de defensa cutáneos y evitar procedimientos médicos.
- Disminuir y eliminar síntomas como dolor, edema, hiperpigmentación o inflamación, entre otros.
- Prevenir alteraciones vasculares, linfáticas, adiposas,… y mejorar la calidad de vida del paciente.
- Optimizar el proceso de cicatrización, así como prevenir fibrosis y adherencias.
- Aumentar y favorecer la producción de colágeno, elastina y los demás componentes de la piel.
- Estimular la nutrición, reparación, regeneración y reepitelización tegumentaria.
- Facilitar la recuperación tras cirugías, lesiones u otros procedimientos externos agresivos.
Beneficios del tratamiento
- Recuperar la producción de colágeno y otras proteínas en caso de déficit por enfermedad o lesión.
- Mejora la integridad del manto hidro-lipídico así como su efecto defensivo de la piel.
- Disminución de los procesos de envejecimiento celular y alteraciones metabólicas.
- Identificar patologías sistémicas a partir de las manifestaciones cutáneas.
- Reducir y eliminar alteraciones vasculares como edemas, seromas, linfedemas, equimosis o hematomas.
- Reducir los síntomas y secuelas de procesos como el embarazo, obesidad o cirugías.
- Restablecer la microbiota cutánea y su función inmunológica.
- Mejorar la autoestima y la calidad de vida del individuo en el plano social, psicológico y emocional.
Técnicas comunes utilizadas en fisioterapia dermatofuncional
- Técnicas manuales y vendajes, permiten la manipulación de las diferentes capas de la piel y mejorar parámetros como la circulación sanguínea, la temperatura o la plasticidad.
- Electroterapia, la aplicación de corrientes eléctricas a través de los tejidos corporales permite obtener cambios bioquímicos específicos para la correcta recuperación de las disfunciones.
- Ondas de choque, Ultrasonidos o Presoterapia, los efectos mecánicos de estas técnicas producen estimulación celular a varias profundidades y en diferentes tejidos.
- Micropunción o microneedling, crea canales en la capa externa de la epidermis que favorece la remodelación epitelial y la producción de proteínas decisivas para la salud cutánea.
- Crioterapia y termoterapia, los cambios térmicos generan beneficios de gran utilidad en la recuperación de homeostasis.
- Fotobiomodulación, el uso de radiación lumínica a longitudes de onda concretas, permite la aceleración de procesos fisiológicos y la recuperación del metabolismo celular con multitud de uso terapéuticos.