El Síndrome de Dolor Miofascial

¿De qué estamos hablando cuando nos dicen que tenemos un «Síndrome del Dolor Miofascial»? De forma sencilla, podemos decir que el Síndrome de Dolor Miofascial es un conjunto de síntomas que se producen, a partir de un mínimo de un punto gatillo activado en un músculo. Si ejercemos presión en los puntos “sensibles” o desencandenantes de dolor, es decir, los puntos gatillo, provocamos dolor en el músculo y a veces también en otras partes del cuerpo que pueden parecer, en principio, no conectadas. A este tipo de dolor lo solemos denominar “dolor diferido”. El Síndrome de Dolor Miofascial es un trastorno por dolor crónico y se puede producir después que un músculo se ha contraído de forma reiterada. Esto se puede deber a movimientos repetitivos en el trabajo, por tensión muscular debido al estrés, por una lesión visceral o un traumatismo agudo crónico, etc.

 

Síntomas más habituales del Síndrome de Dolor Miofascial

¿Notas algunos de estos síntomas? estrés y tensión Síndrome del dolor Miofascial

  • Dolor que no desaparece, es más, lo más probable es que empeore.
  • Notamos nudos de contracción en un músculo, es un dolor muscular intenso y profundo.
  • Nuestra calidad de vida empeora, no solamente en nuestras actividades diarias, sino que empezamos a tener dificultad para dormir a causa del dolor.

Si no tratamos el Síndrome de Dolor Miofascial inmediatamente, la situación del paciente se puede complicar, ya que si el paciente tiene un punto gatillo activo, se generan otros puntos gatillo satélite o secundarios en la zona de irradiación. El músculo afectado por dicho punto gatillo, va implicando a otros músculos a distancia y la lesión se va complicando. Por esto, lo mejor es siempre tratar los puntos gatillo lo antes posible, para que no den lugar a un cuadro más complejo. Aunque todos hayamos sentido dolor por tensiones musculares, el dolor provocado por el Síndrome de Dolor Miofascial no suele mitigarse, más bien al revés, como hemos dicho suele empeorar o como mínimo, mantenerse. Los médicos, ante un paciente afectado por Síndrome de Dolor Miofascial, suelen recomendar infiltraciones con analgésicos entre otras soluciones, pero en nuestro caso, desde la fisioterapia vamos a trabajar esta patología, “atacando” los puntos gatillo con la técnica de Punción Seca. Una vez llegados hasta aquí y habiendo dejado claro que para resolver el Síndrome de Dolor Miofascial tenemos que «atacar» los puntos gatillo, es más que conveniente explicar:

  • ¿Qué son los llamados puntos gatillo?
  • ¿Por qué se producen?
  • ¿Cómo sé si tengo un punto gatillo?

Síndrome del Dolor Miofascial - Puntos Gatillo

Puntos Gatillo: Por qué se producen y cuáles son sus síntomas

Muchas veces un paciente acude a consulta y se sorprende al oír a su fisioterapeuta hablar de “puntos gatillo”. No sabe qué es y mucho menos que tenía uno (o más de uno). ¿Por qué nos interesa saber qué es un punto gatillo? Porque el Síndrome de Dolor Miofascial se puede definir como el conjunto de signos y síntomas producidos por puntos gatillo. El punto gatillo miofascial (PGM) es un nódulo hiperirritable que se sitúa en una fibra muscular acortada, como reacción de defensa de nuestro cuerpo ante la aparición de cualquiera de estas causas:

  • Sobrecarga aguda.
  • Sobrecarga crónica.
  • Golpes o contusiones sufridas en el músculo referido.
  • Traumatismo directo.
  • Enfriamiento.
  • Hiperestimulación neurológica localizada.
  • Hipertensión arterial.
  • Alteración de calcio en nuestro metabolismo.
  • Isquemia (disminución de la circulación de la sangre) localizada.
  • Inflamación localizada.
  • Situación de estrés emocional.
  • Hipertensión arterial.
  • Enfermedad visceral.
  • Inflamación o disfunción articular.
  • Una radiculopatía (pérdida o disminución de la función sensitiva o motora de una raíz nerviosa.
  • Realización de trabajos repetitivos, bien sean de “oficina” (como por ejemplo, el uso de un teclado) o “manuales” (atornillar de forma reiterativa).

Cualquiera de estas causas puede provocar la aparición de los puntos gatillo en un paciente que presente síntomas relaciones. Si a ti te han dicho que tienes puntos gatillo, y te has reconocido en una de las situaciones anteriores, ya sabes a qué se puede deber. Ante estas situaciones, se piensa que el cuerpo intenta resolverlas incrementando el aporte sanguíneo hacia la sarcómera del músculo. La inflamación estimulará las fibras de dolor y por ello aumentarán la contracción del músculo. El cerebro intentará resolver esta situación mandado una señal para que el músculo se relaje, y por ello el paciente notará debilidad, hipertonía y el músculo se acortará. En definitiva, lo que más te interesa saber es que el punto gatillo aparece en una zona del músculo que está en continua contracción, como si dicho músculo estuviera sobreactivado, y que esta situación se puede resolver con nuestro tratamiento fisioterapéutico.

Síntomas de los puntos gatillo

¿Cómo podemos reconocer la existencia de un punto gatillo? ¿Qué notamos en nuestro cuerpo? Los síntomas que producen son los siguientes: 1) Dolor agudo a la palpación del propio nódulo, que puede reaccionar incluso con un reflejo de espasmo local a la presión rápida. 2) El punto gatillo puede producir un dolor irradiado característico y preciso para cada uno de ellos, cuyo estudio y determinación nos ayudará a localizar más fácilmente otros puntos gatillo, conociendo el patrón de dolor del paciente. 3) También produce debilidad en la musculatura de irradiación, pero sin existencia de atrofia (pérdida de fuerza). 4) Restricción de la movilidad producida por la rigidez del músculo debido al acortamiento de la fibra. 5) Puede producir “parestesias”. Las parestesias son sensaciones extrañas como hormigueo, acorchamiento o picor en la zona de irradiación. Otros síntomas de los puntos gatillo son recuperación retardada, relajación moderada, espasmo referido… Es por ello que, muchas veces, un paciente acude a nuestra consulta con un cuadro de dolor que interprete como una lesión más grave, como por ejemplo una migraña o una tendinitis, pero que, en realidad, lo que le pasa es que sufre de un Síndrome de Dolor Miofascial ocasionado por uno o más puntos gatillo. Si fuera así, el tratamiento fisioterapéutico del, o de los puntos gatillo y su eliminación posterior, nos permitirían, a su vez, eliminar todos los síntomas y conseguir la recuperación completa del paciente.

Tratamiento de los puntos gatillo mediante Punción Seca

El tratamiento principal de los puntos gatillo es, sin duda, la Punción seca. La Punción seca se realiza con finísimas agujas de acupuntura, que se aplican de una manera tan rápida que apenas se percibe la entrada de la aguja. Dichas agujas de acupuntura se irán aplicando en los puntos gatillo localizados en el cuerpo del paciente. En Fisioterapia Avanzada Arturo Soria aplicamos una técnica superficial en la que las agujas se dejan a unos milímetros de profundidad, y no llegan al tejido muscular. Existe otra técnica profunda en la que se trabaja directamente el punto gatillo y se estimula con la intención de producir su espasmo local. La técnica superficial se puede aplicar en personas que tienen miedo a sentir dolor, ya que es completamente indolora, pero la técnica profunda es mucho más eficaz y en casos en que el músculo está muy contraído, es la única capaz de solucionar el problema. El objetivo final de la técnica profunda es alcanzar el punto gatillo y conseguir que se produzca el reflejo de espasmo local de la fibra, que daría lugar a su liberación. La sensación del paciente no es realmente dolorosa, sino «extraña» al sentir como el músculo se contrae solo. Después de la punción es muy eficaz realizar un masaje para oxigenar la fibra y favorecer la entrada de nutrientes. También es muy útil el estiramiento, con previa contracción y el calor húmedo en la ducha, con la aplicación del chorro directo sobre el músculo. Se recomienda a los pacientes la realización de estiramientos en casa, movilizar la zona para favorecer el flujo sanguíneo y la recuperación rápida de la sensación de agujetas que deja esta técnica. Se avisa al paciente que en las siguientes 24-48 horas va a sentir una fatiga muscular similar a las conocidas agujetas y una vez remitidas, se podrá disfrutar de la sensación de liberación y de recuperación de la lesión. Síndrome de Dolor Miofascial - punción seca

Paciente con lesión en el músculo infraespinoso, tratamiento del punto gatillo mediante Punción seca.

Un paciente acude a nuestra consulta con un dolor en la parte frontal del hombro pensando que tiene una tendinitis del flexor. Para su sorpresa, descubrirá que es, en realidad, un simple punto gatillo instalado en el infraespinoso. El paciente se sorprenderá cuando estimulemos dicho punto gatillo y se reproduzca exactamente el mismo dolor, pero en la parte anterior.

  Síndrome del Dolor Miofascial - paciente con puntos gatillo Un ejercicio recomendado para ayudarnos a aliviar el dolor provocado por el punto gatillo del infraespinoso consiste en apoyar el punto de dolor en una pelota de tenis situada en el suelo, tal y como se muestra en la siguiente fotografía. Ejercicio pelota tenis para punto gatillo en el Infraespinoso Otro ejercicio muy recomendable para aliviar el dolor, lo podéis ver en el siguiente vídeo:

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Sara de Miguel – Fisioterapeuta

 

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